MISION VIRTUAL DEL APOSTOLADO DE NUESTRA CDAD. DE GRAUS EN ESTE TIEMPO DE PANDEMIA

Las Hnas. que suelen llevar la Comunión a los enfermos en el pueblo y visitan a los ancianos, así como a los residentes de la Residencia de Graus, en tiempos “normales”, han dejado brotar esa creatividad amorosa de la que hablaba el santo papa Juan Pablo II. Han sabido transformar su misión acostumbrada en una misión virtual. “El teléfono, es nuestro mejor aliado, a través de él las hermanas se comunican con esas personas que quedan muy agradecidas por el hecho – dicen – de acordarse de ellas.”

Algo parecido nos dice la animadora de la comunidad se hace presente en más de una decena de pueblos donde ordinariamente preside la Celebración de la Palabra, distribuye la Comunión, o visita entre semana a los enfermos y ancianos de esos pueblos: “Gracias a las llamadas por teléfono, se sienten queridas y acompañadas por la Iglesia a la que pertenecen.”

Una forma de colaborar de la comunidad cmt grausina en la lucha contra el coronavirus, es la elaboración de mascarillas por aquellas hermanas hábiles en la aguja. Se han hecho 50 mascarillas que se entregaron a la Comarca y esa, junto con la Cruz Roja de Graus, las reparten de acuerdo a la necesidades que les solicitan.

Recordando la fundación de la decana de las fundaciones del Padre Palau

Ya hace 154 años desde que, aquel 2 de enero de 1866, se puso en marcha esta fundación para responder a las necesidades más urgentes de la Iglesia en la localidad de Graus, Provincia de Huesca.

Todo grausino tiene que ver, aunque sea afectivamente con esta fundación. La quieren como algo muy suyo, de hecho, solamente nuestra congregación de Carmelitas Misioneras Teresianas, ha sido la única congregación femenina en Graus. Así que, las hermanas han observado que “muchos de los que han sido alumnos nuestros, tienen el Convento como su segunda casa.”

El año pasado, un grupo de los que cumplían 50 años de vida y que fueron alumnos de la escuela que llevaban las hermanas, se unieron y pidieron permiso a la animadora para recorrer el convento y recordar sus primeros años, donde tanta riqueza recibieron y que la conservan hasta el día de hoy.

Se puede hacer referencia también a la irradiación vocacional que tuvo para muchos de los pueblos cercanos. El mismo pueblo de Graus dio muchas vocaciones para la Congregación. Al día de hoy, la hermana Aurora Lacambra es una de entre muchas que nos hablan de la fecundidad carmelitana de la Villa de Graus.