Día 4.- María, DISPONIBLE al querer de Dios
María es para Francisco Palau “la Mujer” disponible al querer de Dios, “la Virgen Misionera” entregada al plan de Dios y que estimula al ser humano a vivir la vocación de consagración total a la Iglesia, Cristo y los prójimos.

Ella es su modelo y la figura más acabada y perfecta de disponibilidad al proyecto de Dios. La actitud de María es la de estar en camino.

Dice el evangelio: “La Virgen se puso en camino… (Lc 1,39).

María fue pura y total disponibilidad a su Señor, aún en los momentos más oscuros y difíciles de su vida fue una disponibilidad libre y voluntaria, una entrega generosa y agradecida a la voluntad de Dios.

El compromiso y la disponibilidad de la Virgen María fueron ilimitados e incondicionales, probados a través muchas situaciones e incomodidades sufridas, sin esperar gloria ni prestigio. Fue un verdadero compromiso de fe y de amor. Ellos son para nosotros una fuente de consolación y un modelo de vida a seguir.

Como Madre de la Iglesia ella nos muestra, con el ejemplo de su vida, su cariño y su atención inmensa, y nos indica cómo disponer nuestro espíritu para abrirnos a la relación de amor con la Iglesia. Esto fue posible gracias a su “sí”. al ángel que le pide la disponibilidad de convertirse en la Madre de Jesús, María le responde: “He aquí la esclava del Señor: que se haga en mí según tu palabra
“La disponibilidad a Dios se encuentra en la voluntad de asumir las necesidades del prójimo”. Papa Francisco
“Amar a Dios por ser un bien infinitamente amable; A nuestros prójimos como a nosotros mismos; alegrarse de que Dios sea quien es, esto es, un ser infinitamente amable, y del bien de nuestros prójimos”. Catecismo de las Virtudes, lección 44, 29
En silencio, deja resonar estas palabras en tu corazón…
ORACIÓN
Señora: Yo os ofrezco esta rosa; simboliza mi amor para con Dios y mis prójimos. Yo me comprometo a amar con toda la fuerza de mi corazón a Dios, a mí mismo por Dios, a mis prójimos como a mí mismo, y a todas las cosas por Dios, y a Dios sobre todas ellas. (Mes de María, día primero)
CANTO
Tú eres Madre estás aquí, me acompañas y me cuidas con amor,
Tú eres Madre, estás aquí y me ayudas como Tú a decir sí.
Tú estás cerca, junto a mí,
Y en silencio vas orando ante el señor.
Tú eres madre del amor,
Vives cerca de los hombres del dolor.
En las calles de la ciudad, en la gente que trabaja por su pan,
vives, Madre, en el hogar de la gente de sencillo corazón.